Las autoridades europeas alertan sobre ciberamenazas, dependencias externas y riesgos del crédito privado

Las Autoridades Europeas de Supervisión (EBA, EIOPA y ESMA) han identificado las dependencias externas, las tecnologías emergentes y el crédito privado como algunas de las principales vulnerabilidades para el sistema financiero de la Unión Europea. Pese a estos riesgos, bancos, aseguradoras y fondos de inversión mantienen unos fundamentos sólidos.
Las Autoridades Europeas de Supervisión (ESAs), formadas por la Autoridad Bancaria Europea (EBA), la Autoridad Europea de Seguros y Pensiones de Jubilación (EIOPA) y la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA), han publicado su actualización de riesgos y vulnerabilidades correspondiente al otoño de 2026.
El análisis identifica tres áreas que requieren una vigilancia especial: las dependencias de proveedores e infraestructuras externas a la Unión Europea, los riesgos asociados a las nuevas tecnologías y el crecimiento del crédito privado.
El sistema financiero europeo mantiene su resiliencia
Las autoridades europeas consideran que el sistema financiero de la UE ha mantenido su resiliencia pese a un entorno marcado por tensiones geopolíticas, fluctuaciones en los precios de la energía y volatilidad en los criptoactivos.
Los fondos de inversión europeos han mostrado capacidad para afrontar los recientes episodios de volatilidad, mientras que el sector asegurador y de pensiones mantiene fundamentos sólidos y ha reforzado sus posiciones de capital y financiación.
En el sector bancario, las entidades europeas continúan operando desde una posición de fortaleza, con elevada rentabilidad y ratios de capital sólidos.
La calidad de los activos también sigue siendo resistente, con bajos niveles de préstamos dudosos, aunque las autoridades esperan un posible deterioro en determinadas carteras, especialmente en inmobiliario comercial y pequeñas y medianas empresas.
La dependencia de proveedores de fuera de la UE preocupa a los supervisores
Uno de los principales focos de atención se encuentra en la dependencia del sistema financiero europeo de proveedores y mercados situados fuera de la Unión Europea.
Los fondos de inversión mantienen exposiciones significativas a Estados Unidos, especialmente los fondos UCITS de renta variable y los fondos de inversión alternativos.
En el sector asegurador, la interconexión internacional está principalmente vinculada a las inversiones y al reaseguro. Aunque estas relaciones aportan diversificación, también pueden aumentar los riesgos de mercado, contraparte y concentración.
En el caso de los bancos, las exposiciones directas a las regiones afectadas actualmente por tensiones geopolíticas son limitadas, pero los efectos indirectos podrían acabar afectando a los prestatarios y a las condiciones de financiación.
La infraestructura tecnológica es otra fuente de dependencia
Las ESAs destacan especialmente la fuerte dependencia de proveedores de servicios tecnológicos situados fuera del Espacio Económico Europeo.
Esta dependencia afecta tanto a servicios TIC como a determinados sistemas de pagos e infraestructuras financieras.
Mercados como compensación, repos o calificaciones crediticias también continúan estando ampliamente intermediados por entidades de fuera de la Unión Europea.
Las autoridades consideran que esta situación aumenta la exposición del sistema financiero europeo a otros marcos regulatorios y puede amplificar el impacto de determinados acontecimientos geopolíticos u operativos.
La inteligencia artificial puede aumentar la capacidad de los ciberataques
Los riesgos tecnológicos ocupan una parte destacada del informe.
Las ESAs advierten de que el rápido desarrollo de sistemas avanzados de inteligencia artificial puede hacer que los ciberataques sean más potentes y difíciles de contener.
Los atacantes podrían utilizar estas tecnologías para identificar y explotar vulnerabilidades con mayor rapidez.
En el sector asegurador, un aumento en la frecuencia y gravedad de ataques habilitados mediante IA podría traducirse además en mayores reclamaciones y riesgos de acumulación dentro del negocio de los ciberseguros.
La ciberseguridad y el fraude continúan, de hecho, entre las principales fuentes de riesgo operacional señaladas por los supervisores europeos.
En TerritorioFintech hemos analizado también cómo la banca concentra una parte relevante de los ciberincidentes registrados entre operadores esenciales, reforzando la importancia de la ciberresiliencia dentro del sistema financiero.
La computación cuántica plantea oportunidades y nuevos riesgos
Las autoridades europeas llaman también la atención sobre la evolución de la computación cuántica.
Esta tecnología podría permitir avances en áreas como la optimización de procesos financieros, la prevención del fraude, el cumplimiento normativo o la fijación de precios.
Sin embargo, también podría poner en riesgo algunos de los sistemas criptográficos utilizados actualmente para proteger comunicaciones, transacciones, bases de datos y redes blockchain.
Las ESAs advierten de que algunos de estos riesgos podrían materializarse incluso antes de que existan aplicaciones cuánticas comercialmente viables a gran escala.
El rápido crecimiento del crédito privado también preocupa
El crédito privado constituye otro de los principales focos de riesgo.
Este mercado continúa creciendo rápidamente como fuente de financiación a escala global, aunque su tamaño todavía es relativamente reducido dentro de la Unión Europea y las exposiciones agregadas de bancos y aseguradoras siguen siendo limitadas.
No obstante, las autoridades identifican varias vulnerabilidades.
- Una creciente complejidad del mercado.
- Una transparencia limitada.
- Valoraciones poco frecuentes y potencialmente imprecisas de determinados préstamos.
- Elevado riesgo de crédito.
- Incertidumbre sobre los niveles de apalancamiento.
- Falta de datos suficientes para participantes y supervisores.
También preocupa la exposición de entidades europeas al mercado de crédito privado estadounidense, considerablemente mayor que el europeo.
Los problemas de liquidez podrían trasladarse al sistema bancario
Las ESAs señalan que posibles desajustes de liquidez en fondos de crédito privado podrían amplificar las presiones de reembolso durante periodos de tensión.
Estas dificultades podrían propagarse posteriormente hacia los bancos mediante exposiciones comunes, financiación o compromisos con vehículos especializados en crédito privado.
Las entidades también podrían asumir riesgos indirectos cuando comparten prestatarios con estos fondos.
Los supervisores piden reforzar la preparación
Ante este escenario, las tres autoridades europeas piden a supervisores y participantes del mercado que mantengan una vigilancia activa y refuercen su capacidad para responder a situaciones de estrés.
Entre las prioridades se encuentra mejorar la preparación ante crisis y la coordinación en materia de resolución, además de mantener una regulación suficientemente adaptable ante la evolución de los riesgos.
Las ESAs reclaman también una gestión más activa de las exposiciones a entidades de fuera del Espacio Económico Europeo y una supervisión más estrecha de las dependencias respecto a proveedores tecnológicos externos.
La inteligencia artificial, la computación cuántica y el crédito privado deberán igualmente formar parte del seguimiento de riesgos durante los próximos años.
El mensaje de las autoridades europeas combina así dos elementos: el sistema financiero de la UE continúa mostrando resiliencia, pero su creciente dependencia tecnológica e internacional y la aparición de nuevos mercados y tecnologías obligan a reforzar la vigilancia y la preparación ante posibles episodios de tensión.
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