Bankinter simplifica su estrategia de tarjetas y apuesta por un modelo de pagos basado en la vinculación del cliente

Bankinter ha iniciado una transformación en su estrategia de medios de pago con el objetivo de pasar de un modelo centrado en productos individuales a otro basado en la relación continua con el cliente. La entidad busca así reforzar su posicionamiento como banco principal en el día a día de los usuarios, apoyándose en una oferta más simple y con mayor valor añadido.
Este cambio estratégico se traduce en una simplificación del catálogo de tarjetas y en la incorporación de nuevas ventajas vinculadas al uso recurrente de los servicios del banco, especialmente en consumo digital y viajes.
En el nuevo esquema, Bankinter estructura su gama de tarjetas en tres productos principales: tarjeta de débito, tarjeta de crédito y la tarjeta Infinite, dirigida al segmento de banca patrimonial, ya introducida previamente.
La entidad avanza así hacia un modelo en el que las tarjetas dejan de ser productos aislados para integrarse dentro de una propuesta más amplia de servicios financieros, donde la rentabilidad para el cliente aumenta en función de su vinculación.
El principal lanzamiento de esta estrategia es la nueva tarjeta de crédito asociada a la Cuenta Nómina, que incorpora dos ejes de valor diferenciados: incentivos al consumo digital y ventajas en desplazamientos internacionales.
Entre sus principales características destaca un 5% de cashback en suscripciones a plataformas de entretenimiento, incluyendo servicios como streaming de vídeo, música o gaming. Esta funcionalidad busca alinearse con los hábitos de consumo recurrente de los clientes digitales.
Además, la tarjeta incorpora el denominado “Plan Viajero”, que permite realizar pagos en comercios fuera de la zona euro sin comisión hasta un límite de 1.000 euros. Este paquete se complementa con seguros de accidentes y asistencia en viaje, así como acceso a retiradas sin coste en una amplia red de cajeros en España.
Bankinter también ha definido una doble versión del producto en función del nivel de vinculación del cliente.
En el caso de los clientes con Cuenta Nómina, se incluyen todas las ventajas: cashback del 5% en suscripciones, condiciones mejoradas en pagos en el extranjero y beneficios adicionales en servicios asociados a viajes.
Para el resto de clientes, la tarjeta mantiene el cashback en suscripciones con un límite anual, así como los seguros y la operativa de retiradas gratuitas en cajeros. En este caso, el producto será gratuito durante el primer año y pasará a tener una cuota anual de 50 euros a partir del segundo ejercicio.
Con esta reorganización, la entidad avanza hacia un modelo de pagos más integrado en su ecosistema financiero, donde la rentabilidad del cliente no depende únicamente del producto contratado, sino del grado de vinculación con el banco.
La estrategia refuerza una tendencia creciente en la banca minorista europea: utilizar los medios de pago como herramienta de fidelización y generación de relación continua, más allá de su función transaccional tradicional.






