Fraude en pagos: si te engañan, ¿quién responde?

Europa prepara nuevas reglas para repartir mejor la responsabilidad ante el fraude en pagos. La idea es sencilla: no basta con confirmar que el cliente pulsó el botón; también hay que demostrar que se tomaron medidas para evitar el engaño.
Imagina que recibes una llamada. La persona conoce tu nombre, parece saber qué ocurre en tu cuenta y te pide que autorices un pago para proteger tu dinero.
Confirmas la operación y, poco después, descubres que todo era falso. ¿El pago se considera autorizado porque lo aprobaste o fue consecuencia de un engaño que alguien debería haber detectado?
Nuevas reglas para responder al fraude en pagos
El Parlamento Europeo y el Consejo alcanzaron el 27 de noviembre de 2025 un acuerdo provisional sobre las nuevas reglas europeas de pago. El texto avanzó de nuevo el 5 de mayo de 2026, cuando la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo aprobó lo acordado durante las negociaciones.
Sin embargo, todavía debe ser adoptado formalmente antes de entrar en vigor. Por tanto, hablamos de las medidas previstas en el futuro Reglamento de Servicios de Pago (PSR) y en la tercera Directiva de Servicios de Pago (PSD3), no de una normativa que ya pueda aplicarse en todos los casos.
El cambio importante está en el enfoque. Hasta ahora, muchas disputas terminaban en una sola pregunta: ¿el cliente autorizó el pago?
La propuesta añade otras cuestiones: ¿se evaluaron las señales de riesgo?, ¿el aviso fue suficientemente claro?, ¿había límites y mecanismos de bloqueo razonables?, ¿se ofreció ayuda a tiempo?
Esta mayor atención a la prevención no parte de cero. Desde octubre de 2025, la banca debe verificar que el nombre del beneficiario coincide con el IBAN antes de una transferencia, aunque esta comprobación no puede impedir por sí sola todas las estafas.
Un pago puede estar autorizado y ser fruto de un engaño
Los fraudes de suplantación aprovechan la confianza y la urgencia. El delincuente se hace pasar por alguien creíble, crea una falsa emergencia y guía a la víctima hasta que ella misma confirma la operación.
Así funciona, por ejemplo, el fraude del falso empleado del banco: técnicamente existe una autorización, pero la decisión se toma utilizando información falsa.
El acuerdo europeo prevé el reembolso íntegro cuando un estafador se haga pasar por un empleado del proveedor de servicios de pago y consiga que el cliente apruebe la operación, siempre que la víctima informe a su entidad y denuncie el fraude ante la policía.
Esto no significa que cualquier transferencia realizada bajo engaño vaya a ser reembolsada automáticamente. La protección prevista se refiere a determinados supuestos y dependerá de que se cumplan las condiciones establecidas en el texto definitivo.
La propuesta también otorga más importancia a la prevención. Si un proveedor no aplica mecanismos adecuados para reducir el fraude, podría tener que asumir las pérdidas del cliente.
Prevenir exige mirar todo el recorrido
Una contraseña, un código o un dato biométrico pueden confirmar quién realizó una acción, pero no explican por qué la realizó.
Métodos como la autenticación mediante passkeys utilizada por Llave ABANCA dificultan el robo de credenciales y determinados ataques de phishing. Sin embargo, tampoco pueden detectar por sí solos que una persona está actuando presionada por un estafador.
Para descubrir un posible engaño es necesario combinar más señales: un dispositivo nuevo, un importe fuera de lo habitual, varios intentos consecutivos o una cuenta de destino sospechosa.
También importa lo que ve la persona. Un mensaje genérico como «operación de riesgo» ayuda poco. Un buen aviso debe explicar qué ha llamado la atención, invitar a detenerse y ofrecer una forma sencilla de hablar con alguien.
La atención humana vuelve así a formar parte de la seguridad, en lugar de considerarse un servicio adicional.
Más control sobre quién puede ver nuestros datos
Las nuevas reglas europeas también pretenden facilitar la revisión de los permisos concedidos a servicios financieros.
El usuario debería disponer de un panel desde el que pueda saber qué servicios tienen acceso a la información de su cuenta y retirar esos permisos cuando lo considere necesario.
Para comprender por qué este control resulta importante, conviene conocer cómo funciona TrueLayer y los pagos mediante Open Banking. Este tipo de servicios puede acceder a determinados datos bancarios o iniciar pagos cuando el usuario ha otorgado previamente su consentimiento.
El futuro panel de permisos no debería parecer una lista incomprensible de autorizaciones antiguas. Debe permitir reconocer cada servicio, conocer el alcance del acceso y explicar qué dejará de funcionar si se retira el consentimiento.
Dar más control no consiste en añadir otra pantalla, sino en ayudar al usuario a tomar una decisión informada.
Qué hacer si sospechas de un fraude
- No confirmes un pago durante la llamada. Interrumpe la conversación antes de realizar cualquier operación solicitada.
- Contacta con tu entidad por un canal conocido. Utiliza el número oficial o la aplicación bancaria que ya tenías instalada.
- Lee los avisos completos. Hazlo aunque la otra persona insista en que debes actuar inmediatamente.
- Informa cuanto antes si ya has pagado. Conserva mensajes, números de teléfono, registros de llamadas y justificantes de la operación.
En pocas palabras
La seguridad de un pago no puede medirse únicamente por el último clic. Las nuevas reglas sobre fraude en pagos apuntan a repartir mejor la responsabilidad y a exigir medidas de prevención reales.
Para el usuario, esto debería traducirse en avisos más útiles, asistencia humana, respuestas más rápidas y una menor sensación de estar solo después de sufrir un fraude.
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