No sólo Apple Pay. Google Wallet y Paypal, también. Deberán funcionar como un banco

Apple Pay deberá seguir las mismas reglas que un banco y no será la única tecnológica. La Oficina de Protección Financiera del Consumidor de Estados Unidos (CFPB) estableció que los servicios de pago digital como Apple Pay, Google Wallet, PayPal y Cash App estarán sujetos a una supervisión similar a la de las instituciones bancarias.
Esta medida busca garantizar que estas plataformas cumplan con las mismas leyes federales que los bancos y cooperativas de crédito, especialmente en aspectos de privacidad, prevención de fraudes y cumplimiento normativo.
La CFPB ha emitido una regla final que extiende la supervisión bancaria a proveedores de pagos digitales que procesan más de 50 millones de transacciones anuales. Esta regulación, que entrará en vigor 30 días después de su publicación en el Registro Federal, tiene como objetivo reflejar la creciente importancia de los pagos digitales en la economía y proteger a los consumidores en términos de privacidad y seguridad.
La expansión de los servicios de pago digital ha transformado la forma en que los consumidores realizan transacciones, aumentando la necesidad de una supervisión regulatoria adecuada.
La CFPB ha identificado la necesidad de aplicar estándares similares a los de las instituciones financieras tradicionales para garantizar la protección del consumidor y la integridad del sistema financiero.
El mercado espera que la implementación de esta regulación impulse a las plataformas de pago digital a fortalecer sus medidas de seguridad y cumplimiento normativo. Además, podría fomentar una mayor transparencia en sus operaciones y prácticas de manejo de datos, alineándose con las expectativas regulatorias y las mejores prácticas de la industria financiera.
Cómo funciona Apple Pay
Apple Pay es un servicio de pago móvil que permite a los usuarios realizar transacciones en persona, en aplicaciones y en línea utilizando dispositivos Apple como iPhone, Apple Watch, iPad y Mac.
El servicio utiliza tecnología NFC para pagos sin contacto y emplea un número de cuenta específico del dispositivo, junto con un código de seguridad dinámico, para proteger la información de pago del usuario.
Apple Pay no almacena los números originales de las tarjetas de crédito, débito o prepago, y tampoco tiene acceso a ellos, lo que refuerza la privacidad y seguridad de las transacciones.






