La vuelta de Donald Trump beneficia al sector Fintech. ¿Quién gana y quién pierde?

La vuelta de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos (EE UU) podría tener implicaciones significativas para el sector Fintech. Según las políticas de su anterior mandato y las promesas electorales de su campaña frente a Kamala Harris, éstos serían los segmentos de negocio más beneficiados.
Menos regulación para la banca y el sector Fintech
Es de esperar que la Administración de Donald Trump continúe con su enfoque desregulador en este segundo mandato alterno como presidente de Estados Unidos (EE UU), lo que podría crear un entorno más favorable para las empresas fintech:
- Posible revocación de disposiciones de la Ley Dodd-Frank, incluidas las que crearon el Consejo de Supervisión de Estabilidad Financiera (FSOC).
- Reducción de la fricción regulatoria para activos digitales y banca abierta.
- Flexibilización de los requisitos de pruebas de estrés para bancos, potencialmente liberando capital para innovación y asociaciones con empresas fintech.
Estos cambios podrían reducir los costes de cumplimiento y las barreras de entrada para las startups fintech, lo que incentivaría la innovación y el crecimiento en el sector de las tecnologías financieras.
Donald Trump. ¿Primer presidente cripto?
Asimismo, Donald Trump se ha posicionado como el primer «presidente cripto», prometiendo hacer de EE UU la «capital cripto del planeta», incluso bajo la promesa de comprar el 5% de todas las criptomonedas existentes para garantizar los pagos como lo hace el patrón oro
Así, el nuevo presidente de Estados Unidos favorecería:
- Un entorno regulatorio más favorable para las criptomonedas y tecnologías blockchain.
- Mayor confianza de los inversores en los activos cripto, potencialmente aumentando las valoraciones.
- Bloqueo de la creación de una moneda digital del banco central (CBDC) de EE.UU., que Trump ve como una amenaza a la libertad financiera.
Bajada de impuestos y defensa del sector privado
Los recortes de impuestos propuestos por Trump y las políticas a favor del libre mercado podrían beneficiar al sector fintech en estos otros aspectos:
- Impuestos más bajos a las grandes corporaciones, lo que aumentaría la rentabilidad de las empresas fintech establecidas.
- Incentivos fiscales que apalanquen la inversión en startups fintech e innovación.
- El conjunto de estas políticas pueden atraer más capital de riesgo al sector.
La ciberseguridad como negocio Fintech
Donald Trump priorizará la ciberseguridad y la resiliencia del sistema financiero, con lo que se podrían:
- Crear oportunidades para empresas fintech especializadas en soluciones de ciberseguridad.
- Fomentar asociaciones entre instituciones financieras tradicionales y empresas fintech para mejorar la seguridad del sistema.
Menos regulación; pero posibles cambios legislativos
Bajo el mandato de Trump, tanto empresas como emprendedores podrían sentirse más alentados a desafiar a los organismos reguladores. Esto podría:
- Llevar a interpretaciones más favorables de las regulaciones existentes al sector Fintech.
- Crear oportunidades para que den forma a futuros marcos regulatorios.
Riesgos potenciales para las empresas Fintech
Aunque existen beneficios potenciales, algunos aspectos de las políticas de Trump podrían plantear los siguientes desafíos y/o amenazas a la industria de la tecnología financiera:
- Su inclinación hacia los aranceles comerciales puede hacer que la expansión en EE UU sea menos atractiva para las empresas Fintech internacionales.
- La combinación de recortes de impuestos y aranceles podría potencialmente llevar a la inflación y tasas de interés más altas, lo que podría impactar negativamente a las startups Fintech y sus inversores.
Aunque es probable que las políticas de Trump creen un entorno regulatorio más permisivo para las compañías Fintech, particularmente en áreas como las criptomonedas, el sector necesitará, como vemos, navegar posibles desafíos económicos y tensiones comerciales internacionales.
¿Cuándo tomó posesión Donald Trump como presidente de Estados Unidos?
La toma posesión del Donald Trump como nuevo presidente se produjo el 20 de enero de 2025. El período presidencial siempre se inicia esa fecha, porque así lo establece el calendario de sucesión presidencial de la Constitución de Estados Unidos (EE UU).









