Ocho de cada 10 españoles se opone a la desaparición del dinero en efectivo

La oferta de nuevos medios de pago que ha traído la digitalización ha cambiado notablemente los usos y costumbres de los ciudadanos a la hora de realizar los pagos de sus compras cotidianas.
Dada la profusión de medios electrónicos y, sobre todo, de aplicaciones para smartphones que facilitan nuevas formas de pago, parecía inevitable que el teléfono móvil acabara jubilando al tradicional monedero, que ha sido un acompañante imprescindible para todos cada vez que salíamos de casa.
No obstante, aunque los españoles han aceptado de buena gana las nuevas opciones, siguen mostrando un elevado aprecio por el dinero en efectivo.
Ocho de cada 10 españoles se declara contrario a la desaparición del dinero en circulación. Este rechazo es aún más contundente entre las personas mayores (89 %) y aquellas que perciben menores ingresos (88 %).
Son las conclusiones de un estudio elaborado por la consultora GAD3, para la Plataforma Denaria, asociación en defensa del efectivo.
El medio de pago mejor valorado son la monedas y billetes
Este apego incondicional a monedas y billetes convive sin problemas con el crecimiento en el uso de tarjetas de crédito y débito, cuya penetración alcanza ya al 57 % de los usuarios potenciales, su máximo histórico.
De hecho, ambos medios cuentan con una valoración muy positiva por parte de los consumidores, que respaldan sin ambages los dos medios, aunque, de nuevo, el dinero en efectivo supera a las tarjetas en este apartado, con una tasa de aprobación del 94 %, frente a un 90 % que registra el dinero electrónico.
Para los usuarios, el dinero físico cuenta con unas ventajas que lo hacen imprescindible: la privacidad, el bajo riesgo de fraude, su fiabilidad y su capacidad para facilitar el control de gastos.
Demanda de más cajeros automáticos
Aunque lo habitual en el ciudadano medio es combinar el uso de los medios de pago digitales con el dinero tradicional, todavía un tercio de la población mantiene al efectivo como método principal para sus pagos.
Esta es una de las razones por las que el 95 % de la población apoya la instalación de cajeros automáticos en todos los municipios de cierto tamaño, mientras que otras iniciativas encaminadas a facilitar el acceso al dinero físico, como la distribución de efectivo a través de Correos (70 %) o el uso de comercios como puntos de retirada (68 %) también cuentan con amplio respaldo.
Y es que, en 2024, la percepción de dificultad para acceder al efectivo ha crecido hasta situarse en su nivel más alto.
Un tercio de los españoles retira dinero del cajero diariamente, mientras que el 40% lo hace semanalmente, con mayor frecuencia entre personas mayores y quienes tienen fácil acceso a cajeros automáticos.
Sin embargo, más de la mitad de los encuestados considera que el límite actual de 1.000 euros para pagos en efectivo es una restricción excesiva que vulnera sus derechos.
El 92 % considera que el método tradicional de pago es el más seguro, mientras que el estudio constata una preocupación creciente en cuanto a la seguridad de los métodos de pago digitales.






