Así beneficia el cambio en las transferencias bancarias a autónomos, profesionales y empresas

El nuevo año no sólo supone para los autónomos la temida noticia de la subida en sus cuotas a la Seguridad Social. También trae noticias positivas. Desde este 9 de enero de 2025 las transferencias bancarias inmediatas nunca podrán tener un coste superior a las ordinarias. En resumen, serán gratis o más baratas.
Es decir, que la tesorería de los autónomos podrá verse más aliviada ya que las transferencias que se cursen para su envío de manera instantánea deberán procesarse en menos de 10 segundos, frente al plazo habitual de uno o dos días establecido por la banca.
De este modo, estas transferencias que, hasta ahora, se consideraban premium dejarán de serlo, lo que debería suponer un estímulo para el desempeño profesional de los autónomos y una mejora en sus flujos de tesorería.
Las transferencias bancarias serán como Bizum
A partir de ahora, además, los profesionales por cuenta propia podrán llevar a cabo con mayor realismo su planificación financiera y no tendrán que esperar algunos días hábiles para ver cómo se ingresa el dinero en sus cuentas, pudiendo optimizar su liquidez incluso fuera del horario bancario, como sucede con Bizum, por ejemplo.
Desde la Unión Europea (UE) se confía en que tantos autónomos como pymes puedan mejorar su competitividad y hacer frente con mayor rapidez al pago de sus compromisos a corto plazo, reduciendo las posibilidades de un estrangulamiento financiero.
Las transferencias gratuitas generarán mayor liquidez
La celeridad con la que, en muchas ocasiones, trabajan los autónomos se trasladará también a la gestión de sus finanzas gracias a la extensión en el uso de las transferencias inmediatas.
Por ejemplo, si se produce un gasto inesperado, como la rotura del ordenador o la llegada de una sanción administrativa, el profesional podrá agilizar el pago para cumplir en tiempo y forma y evitar cualquier contratiempo mayor.
Es decir, que la posibilidad del riesgo de morosidad disminuye mientras que, en el sentido opuesto, se incrementan las opciones de fortalecer y mejorar las relaciones comerciales con clientes y proveedores.
Y, todo ello, eliminando los costes financieros que anteriormente tenían las transferencias inmediatas, lo que también permitirá a los autónomos poder redirigir esos recursos hacia otras inversiones que aumenten el rendimiento de su trabajo.
Hay que tener en cuenta que el coste de este tipo de transferencias bancarias para que le llegara a su destinatario en tiempo real supone entre 2 y 12 euros la operación, con lo que podría estimarse un mínimo de unos 200 o 300 euros anuales en el menor de los casos.









